Led Zeppelin IV, crítica y opinión

Led Zeppelin IV, crítica y opinión

Led Zeppelin IV, crítica y opinión

La trayectoria de Led Zeppelin es la de un coloso musical que simplemente arrasó con la década de los setenta de principio a fin, convirtiéndose en la banda de Rock por antonomasia de ese periodo de tiempo y son una agrupación que ha definido lo que es este género musical para múltiples generaciones, influyendo a millones de personas hasta nuestros días.

En ese sentido, es increíble mirar atrás a los comienzos de la banda y recordar que sus cuatro primeros álbumes, todas obras maestras que son celebradas hasta el día de hoy, fueron realizadas en tan solo dos años. Y el ultimo de esos álbumes, publicado en 1971 y que es simplemente conocido como Led Zeppelin IV, es visto por muchos como el trabajo definitivo de Led Zeppelin y ese punto clave en donde se encumbraron en el panteón eterno del Rock.

Y es que podemos hablar de aspectos técnicos, de diferentes preferencias musicales y muchos otros factores a considerar cuando se analiza un álbum, pero la realidad es que Led Zeppelin IV es tal vez el trabajo más importante en la historia de la agrupación porque consolido todo lo que habían hecho hasta ese momento y el éxito de todas canciones les dieron el poder y la gloria para progresar a una etapa mucho más experimental y ambiciosa de sus carreras.

Simplemente estamos hablando de un álbum clave en la historia del Rock.

Led Zeppelin – Rock And Roll (Live at Knebworth 1979)

Crítica

Es interesante analizar el periodo histórico de Led Zeppelin cuando comenzaron a grabar este álbum. Grabado a finales de 1970 y comienzos de 1971, Led Zeppelin IV parece marcar una nueva etapa para la agrupación, cimentando lo que podría ser calificado como su “periodo imperial”: esa época en la historia de la banda en donde eran la banda más popular del mundo y en donde gobernaban la escena musical con puño de hierro, dispuestos a hacer lo que quisieran en sus álbumes (y en sus vidas personales) y sin tener muchas ramificaciones negativas al respecto.

Si el primer álbum fue una mezcolanza de Blues y Hard Rock con tendencias oscuras, el segundo quizás el trabajo más pesado en la trayectoria de la banda y el tercero una aventura acústica que se basa en el preciosismo y la sutileza musical, Led Zeppelin IV es la acumulación de toda la experiencia en esas tres ofrendas musicales y expresadas mediante un álbum extremadamente balanceado que combina diversos elementos de los trabajos previos en un coctel musical que se ha convertido en algo atemporal.

Y es que si hay una palabra para definir este álbum es “icónico”. Por supuesto, todos han escuchado Stairway to Heaven en algún punto de sus vidas; estamos hablando de una de las canciones definitivas en la historia de la música y la canción por la que, para bien o para mal, han inmortalizado a Led Zeppelin (aunque hay varias cartas en esa mano); pero la realidad es que el resto de Led Zeppelin IV es un compendio de himnos del Rock que serían un compilatorio de Greatest Hits en el catálogo de cualquier otra agrupación.

Black Dog y Rock and Roll arrancan el álbum y son vociferantes, poderosas y sucias, recordando a las épocas de Led Zeppelin II; son una demostración del poder de la guitarra de Page y un Plant que comanda respeto y autoridad en cada una de sus líneas vocales. Aunado a eso, la batería de John Bonham suena tan avasallante como siempre y John Paul Jones, siempre el arma secreta de la banda, mantiene la consistencia en el bajo.

Led Zeppelin – Black Dog (Live at Madison Square Garden 1973)

Y es que ritmo de Black Dog es increíble incluso hasta en la época actual, demostrando lo adelantados que estaban los de Zeppelin a sus contemporáneos. Rock and Roll es una celebración del género, como si la banda quisiera componer el tema definitivo de la música Rock y ciertamente hicieron un muy buen trabajo desde ese renglón.

Estas dos canciones y Stairway to Heaven sirven como el argumento principal para alimentar el mito de que este es un álbum “de momentos”, pero eso no podría estar más lejos de la verdad; el hecho de que estos tres temas sean tocados repetidamente y hayan sido interpretadas por múltiples artistas de alto calibre no significa que el resto no sean hits monumentales que perduran en el legado de la agrupación británica.

The Battle of Evermore expresa la fascinación por la música acústica y Folk que Page siempre tuvo, complementado con un Plant que está en plan estelar. Es una canción que no solo conecta con lo hecho en Led Zeppelin III, sino que también va a ser una dirección que la banda exploraría con toques más grandilocuentes en futuras producciones musicales, al igual que otros aspectos de este excelso trabajo.

El ritmo simétrico de Misty Mountain Hop es fascinante porque pareciera que los cuatro músicos están siguiendo exactamente los mismos patrones rítmicos, pero sin nunca sonar monótono, lo que es algo extremadamente complicado de hacer. Es otro aspecto que recalca la progresión de la banda en estos álbumes: parece combinar lo hecho en el debut, pero con más grandilocuencia y tal vez con un menor grado de oscuridad a lo que escuchamos en ese trabajo en temas como Dazed and Confused, por ejemplo.

Si alguna vez hubo alguna duda de la capacidad y talento de John Paul Jones en el bajo, entonces Four Sticks es una gran demostración de su habilidad; su bajo comanda el ritmo principal de la canción y Plant sabe complementar esto con una interpretación muy Blues. Oído a ese pasaje en donde Page agrega elementos acústicos; es una mezcolanza de diferentes estilos en una sola canción y un gran ejemplo de la riqueza musical que encontramos en Led Zeppelin IV.

Going to California tal vez una de las mejores demostraciones de los talentos vocales de Robert Plant y por qué es considerado uno de los vocalistas elite de la historia del Rock: aquí no necesita soltar alaridos atronadores o hacer actuaciones vocales rebosantes de testosterona como Whole Lotta Love en Led Zeppelin II, sino que tiene un enfoque placido y suave, casi rayando en lo dulce. Esta canción es esencialmente Page en la guitarra acústica y Plant en las vocales y es un gran ejemplo de su química musical.

Page domina, como es su costumbre, con un riff icónico en When The Levee Breaks; una canción que sobresale principalmente por sus pasajes instrumentales y en la segunda parte se encuentra con un Plant en plan estelar, complementando una composición que cierra el trabajo de manera magistral.

Opinión

Led Zeppelin IV es un álbum que es notable por el hecho de que no hay un sólo punto bajo en toda su duración y en donde cada canción es un hit de clase mundial por méritos propios; este trabajo no es el resultado de campañas de marketing o de una canción que cargó el peso de las demás, sino de un esfuerzo musical en todo el sentido de la palabra, haciendo su legado aún más sorprendente.

Sea el Hard Rock desenfrenado, viril y directo de cortes como Rock and Roll o Black Dog o el encanto Folk de composiciones como The Battle of Evermore o Going to California, hay al menos una canción para el gusto de todo tipo de oyentes y eso es algo increíble cuando consideramos que este álbum salió hace exactamente cincuenta años; es una demostración de lo increíblemente balanceados y talentosos que eran estos cuatro músicos y el estado de gracia en el que se encontraban a comienzos de los setenta.

Es la definición máxima de lo que es un álbum icónico y es completamente entendible que haya catapultado a la agrupación al mismísimo trono del Rock and Roll en la década de los setenta. Es un trabajo suntuoso, variopinto y que cuya mayor fortaleza es el saber manejarse cuando es necesario; no hay canciones que sean muy largas o muy cortas, sino que todas están perfectamente balanceadas y esto probablemente es un subproducto de la experiencia cosechada en el estudio con los álbumes previos.

Led Zeppelin IV – Stairway To Heaven

Tal vez el mayor pecado que posee es su propio éxito; en esta época estamos tan acostumbrados a escuchar estas canciones en diferentes radios, programas de televisión, canales de YouTube, películas, etc., que simplemente hemos tenido suficiente de la gran mayoría de ellas (ciertamente de Stairway to Heaven). Pero eso no significa que no podamos escuchar el imperial bajo de Jones en Four Sticks o la encantadora guitarra de Page en The Battle of Evermore y no sentirnos maravillados; lo mismo se puede decir del ritmo jovial de Misty Mountain Hop y así sucesivamente de todas estas composiciones que rebosan en detalles muy disfrutables.

En conclusión, estamos ante uno de los trabajos seminales de la historia del Rock y el momento histórico exacto en donde Led Zeppelin se entronaron como los reyes absolutos del género.

Lista de canciones del disco Led Zeppelin IV

  1. Black Dog
  2. Rock and Roll
  3. The Battle of Evermore
  4. Stairway to Heaven
  5. Misty Mountain Hop
  6. Four Sticks
  7. Going to California
  8. When the Levee Breaks
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