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La era Brian Jones en los Rolling Stones

Los Rolling Stones con Brian Jones

“No, no me siento así. Sí siento que me comporté de una manera muy infantil, pero éramos muy jóvenes y siento que abusamos mucho de él.”

–        Mick Jagger acerca de si se sentía culpable por la muerte de Brian Jones.

Hablar de cualquier era de los Rolling Stones siempre es adentrarse en la historia de uno de los grupos seminales de la música Rock y uno de esos que han pasado por tantos eventos, situaciones, cambios y adversidades que es sorprendente que aún sigan de pie, haciendo música y tocando por todo el mundo; los Stones son la representación física de aquella frase de “Sexo, drogas y Rock ‘N’ Roll”, por lo que la historia de este grupo siempre es rica en anécdotas y sucesos.

En este caso en particular vamos a hablar de aquellos locos años sesenta en donde la banda de Mick Jagger y Keith Richards apenas estaba dando sus primeros coletazos musicales en el Reino Unido y competían claramente con los Beatles. Pero si bien es cierto que Jagger y Richards se han asentado con el paso de las décadas como los líderes indiscutibles de la banda británica, siempre hay que recordar a la figura de Brian Jones puesto que los Stones nunca hubieran sido lo que son hoy en día sin la impronta del fallecido guitarrista.

Jones tal vez no sea tan conocido, pero su talento y su capacidad fueron esenciales en esta época donde el Rock británico estaba comenzando a estallar. ¿Quieres saber más acerca de Brian Jones y esta etapa de los Rolling Stones? Sigue leyendo.

 

Brian Jones

“No podía soportar toda esa organización.”

–        Brian Jones acerca de su vida escolar.

Jones nació el 28 de febrero de 1942 en Gloucestershire en un ambiente familiar un tanto complicado: a los cuatro años de edad se le detectó que sufría de asma y una de sus dos hermanas menores, Pamela, murió de leucemia apenas dos años después de haber nacido, así que los problemas de salud fueron una constante en su vida por mucho tiempo.

En un espectro más positivo, Jones creció en un entorno familiar con mucho interés en la música: sus dos padres tocaban el piano y no se tardaron mucho para que en la década de los cincuenta su hijo comenzar a mostrar interés en la música, específicamente en el Jazz tras haber escuchado la música de Cannonball Adderley. Cuando llegó a los quince años ya había conseguido su primer saxofón y dos años después tendría su primera guitarra acústica, con la que comenzaría a seguir su camino hacia lo que se convertiría eventualmente.

Su vida académica es algo muy interesante de analizar, también. Como muchos músicos, no estaba muy interesado en los estudios y mostraba una mayor inclinación por los deportes como el bádminton y por supuesto la música, pero solía obtener muy buenas notas cuando llegaba el momento de los exámenes, lo que demostraba que comprendía muy bien los diversos temas sin necesidad de estudiar demasiado.

Cuando tenía diecisiete años llegó a tener un hijo con su novia de ese momento y si bien hay muchos reportes y afirmaciones de que Jones le sugirió que tuviera un aborto, el bebé nació y lo pusieron en adopción poco tiempo después. Fue durante esta época que dejó la escuela y comenzó a viajar por Europa, principalmente por los países escandinavos, buscando experimentar un estilo de vida diferente a lo que había vivido hasta ese punto.

 

Brian Jones sus comienzos como músico

“Era un rebelde sin causa, pero cuando los exámenes llegaban, era brillante.”

–        Dick Hattrell, un amigo de la infancia de Brian Jones, describiendo su vida académica (y de cierta manera, su vida).

Un tiempo después de sus viajes por Europa, Jones decidió ir a la Universidad de Arte de Cheltenham en 1961, pero dicha institución recibió una llamada de un conocido suyo (no se ha confirmado hasta el día de hoy quién pudo haber sido) instándolos a que lo rechazaran puesto que él era considerado un rebelde sin causa.

Aunado a eso, durante esta época ya Jones iba a tener su tercer hijo con su novia y decidió vender gran parte de su colección de álbumes para poder comprarle ropa. Debido a que había sido rechazado por la universidad y que estaba en una situación bastante compleja en lo económico, decidió mudarse a Londres en donde la escena musical estaba explotando y en donde pensaba que tendría una mayor posibilidad de éxito como músico.

A poco tiempo de llegar a Londres, Jones se hizo un lugar en la escena del Blues y ganó un poco de notoriedad tocando con varios grupos que se formaban y duraban poco tiempo, a veces compartiendo con músicos de la talla de Jack Bruce, quien luego tocaría en Cream, por ejemplo.

Ya sería en mayo de 1962 que pondría un volante en Jazz News, una suerte de periódico musical, en donde decía que estaba haciendo audiciones para formar un grupo de R&B, en donde el pianista Ian Stewart llegaría primero a participar, pero también contaría con la llegada de un tal Mick Jagger, quien traería a su amigo de la infancia, Keith Richards. Tanto Jagger como Richards ya estaban familiarizados con Jones porque lo habían visto tocar en la escena de clubes de Londres, así que tenían una cierta idea de con quién estaban tratando.

 

Brian Jones los comienzos de los Rolling Stones.

“Uno de los más populares entre las mujeres… tiene el cabello más largo.”

–        La revista Melody Maker en 1964 acerca de Brian Jones.

Fue Jones quien nombró a la banda The Rollin’ Stones, sin la “g” y a comienzos de los sesenta se podría argumentar que él fue el líder de la banda durante ese periodo de formación y gestión musical. Tocaron su primer concierto el 12 de julio de 1962 en el famoso Marquee Club de Londres, con una alineación que consistía en Jones, Jagger, Stewart, Richards, el bajista Dick Taylor y el baterista Tony Chapman.

El próximo año de los Stones se vería definido por constantes conciertos en la escena de clubes, Richards y Jones experimentando en la guitarra –factor que fue desarrollando el clásico sonido de la banda- y con un constante cambio en la zona rítmica, siempre buscando nuevos bajistas y bateristas.

Finalmente se decantaron por Bill Wyman, por el hecho de que contaba con un bajo que él mismo había construido y porque siempre contaba con cigarrillos para ofrecer, y el baterista de Jazz Charlie Watts, quien era considerado como uno de los mejores bateristas de todo el circuito de Londres y esto tuvo un impacto profundo en el progreso de los Stones como una fuerza musical con intenciones muy serias. Esto principalmente se debió a la insistencia de Jones para convencer a Watts, demostrando una vez más el nivel de liderazgo que el primero estaba desempeñando por esa época.

Como todos saben, cada miembro de una banda suele cumplir un rol muy específico y en el caso de los Stones, Jones fue el que muchas veces salía en público a defender la imagen de la banda tras sus escenas de decadencia, sus comentarios inflamatorios con la prensa e incluso con sus posturas políticas, tratando muchas veces de hacer control de daños. Es por eso que poco tiempo después se convertiría en el manager de la banda, ganando cinco libras más que el resto del grupo, lo que generaría discordia entre ellos.

También demostró ser el más versátil de la banda, muchas veces tocando con varios instrumentos diferentes y haciendo diversas contribuciones a los Stones en el campo musical. Si bien es cierto que ésta es una banda que se ha definido por su carácter desenfrenado, Jones era un tanto más cerrado y callado, muchas veces buscando completar el trabajo y seguir con sus vidas.

Todo esto mientras la banda todavía no tenía un contrato discográfico, no tenía dinero y muchas veces tenían que vivir en circunstancias bastante complicadas debido al hecho de que no podían conseguir o mantener un trabajo estable, lo que se volvería, en su esencia, la clásica historia de superación de las estrellas de Rock.

 

Brian Jones  primeros pasos al éxito con los Stones

“Estos reporteros tan rudos no parecen querer tomarnos en serio. Bueno, eso está bien. Les haremos comerse sus palabras de porquería un día de estos. Les haremos tomar nuestra música en serio.”

–        Brian Jones acerca de las críticas de la prensa.

Cuando los primeros álbumes de los Stones comenzaron a tener éxito –trabajos como los dos homónimos o Aftermath, por dar un par de ejemplos-, la reacción del periodismo especialista británico no fue exactamente la más alentadora. Si bien es cierto que los Beatles eran los niños consentidos de la prensa e incluso de todo el Reino Unido, los Rolling Stones eran los rebeldes sin causa que generaban desconfianza al público.

Indiferentemente de las posturas de la prensa en relación a lo que representaban los Stones a la cultura juvenil británica, hay que decir que el sonido de los Stones evolucionó considerablemente en la etapa de Jones y esto se debe a diversas razones.

Una de las razones principales, como se ha dicho anteriormente, es que Richards y Jones constantemente escuchaban álbumes nuevos y practicaban juntos, creando una suerte de proceso de retroalimentación musical que derivaba en muchos de los grandes temas que definieron al grupo en la década de los sesenta.

Aunado a eso, otra razón muy importante es el hecho de que Jones era otro compositor con una influencia bastante marcada en el seno de la banda y esto derivó en una dinámica un poco más amplia en comparación con la que se daría luego de su partida, con Richards y Jagger tomando las riendas del grupo y siendo los capataces, por así decirlo.

Eventualmente contratarían en 1963 a un manager de tan solo diecinueve años de edad, pero que ya había trabajado con titanes de la década como los Beatles y Bob Dylan, Andrew Loog Oldham. Y si bien es cierto que Oldham necesitaba a su compañero de negocios Eric Easton para firmar contratos de negocios porque no cumplía la edad suficiente para ello, su llegada había privado a Jones de un cierto grado de control de la banda porque él ya no era el manager y así comenzaría la escalada de Jagger y Richards para volverse las figuras de la banda como los conocemos.

Contrario a Jones, quien buscaba siempre defender el buen nombre de la banda, Oldham se basó en presentarlos como el opuesto natural de los Beatles y como los rebeldes que el Reino Unido debería tener, generando esa clase de interés en la juventud que es tan marcado por ser considerado “prohibido”.

Además de todo lo que hemos mencionado hasta el momento, Oldham también estaba muy claro de que los Stones debían hacer más énfasis en hacer su propia música y en trascender la imagen de banda de R&B que habían cultivado durante su tiempo en la escena, muchas veces instando a Jagger a que comenzara a tomar más protagonismo como compositor y llegando a tener una influencia bastante significativa en la manera en la que se gestionaban.

De hecho, tanto Richards como Jagger han confirmado varios de los métodos más extremos de trabajo de Oldham, como por ejemplo encerrar a la banda en una cocina hasta que hicieran una canción nueva, lo que puede dar una cierta muestra del tipo de persona con la que estaban lidiando y el impacto que llegó a tener en el seno del grupo.

La realidad es que desde el principio, Jones fue visto desde cierto punto como alguien que tenía que ser removido: todos en la banda –principalmente Jagger y Richards, por supuesto, ahora aupados por la impronta de Oldham- no lo veían como el líder, más allá de que él mismo se viera y se catalogara a sí mismo como tal. Es por esto que desde los primeros años de los Stones hubo un esfuerzo consciente para removerlo de la ecuación y lo terminaría logrando en 1967, aunque las consecuencias no serían agradables a largo plazo.

 

El final de Brian Jones con los Stones

“Habían al menos dos lados de la personalidad de Brian. Un Brian era introvertido, tímido, sensible, de pensamiento profundo. El otro era incesante, gregario, artístico, desesperadamente necesitando aprobación de sus pares. Llevó a todas sus amistades al límite y más allá de eso.”

–        Bill Wyman acerca del estado mental de Jones al final de su etapa en los Stones..

Como suele ser el caso en bandas de este calibre, ha habido muchas interpretaciones y versiones de lo que fue la salida de Brian Jones de los Rolling Stones, pero siempre ha habido un factor en común en estas discusiones: que Jones no estaba feliz ni a gusto con esta nueva versión de los Stones.

De acuerdo al propio Oldham en su biografía, Stoned, Jones siempre estuvo aislado del resto de la banda, viajando por su cuenta y no compartiendo muy seguido con ellos; incluso las drogas que consumían eran rechazadas por el propio Keith Richards. Al mismo tiempo, no le gustaba el viajar excesivamente por la gira y poco a poco se fue amargando más, hasta el punto en que se estaba volviendo insostenible su relación con el resto de los miembros de la banda.

Todo esto, más un grado de fama, presión y exigencia con el que no estaba familiarizado, derivó en que Jones cayera en una espiral muy marcada de adicción a las drogas y al alcohol que lo ahogaron en una depresión muy profunda y lo volvieron muy antisocial con sus compañeros, amigos e incluso su pareja.

Fue durante este periodo –más que todo 1966 y 1967- que Jones comenzó a volverse cada vez más experimental en las sesiones de estudio, muchas veces tocando con varios instrumentos exóticos en las grabaciones; de su etapa en los Stones, puedes asumir que él esencialmente tocó todos los instrumentos inusuales en los temas en donde aparecían.

Posteriormente a esta época, Jones se presentó cada vez menos seguido al estudio y en las ocasiones en que lo hacía tendía a mostrar dos facetas, tal como especifica Wyman en la frase de esta sección, y eso solamente complicó aún más un escenario que ya se veía bastante dañado.

El golpe final a su etapa en los Stones sería cuando su novia lo dejaría por Keith Richards mientras él estaba en un viaje en Marruecos, lo que terminó por acabar lo que ya era una relación bastante problemática entre los miembros de la banda.

En 1968 sería arrestado unos días por posesión de cannabis en su hogar, aunque declaró que fue dejado ahí por los dueños anteriores. Se salvó pagando una multa, pero ese evento, además de su frágil estado emocional y presentaciones erráticas, además de un deseo del resto de la banda por tocar en Estados Unidos por primera vez en tres años, derivó en que terminaran de prescindir de sus servicios en 1969.

Por más increíble que suene, durante la época del Let It Bleed de ese mismo 1969, el resto de la banda aún estaba interesada en mantener a Jones en la banda con menor protagonismo y con un cierto grado de compromiso, pero su estado de salud se había deteriorado mucho por sus adicciones y un accidente automovilístico que padeció ese mismo año, por lo cual le era físicamente imposible el poder tocar la guitarra de cualquier manera coherente.

A pesar de estar en condiciones bastante lamentables, se le pidió que hiciera un comunicado en donde dejaba en claro que se iba porque no estaba de acuerdo con las nuevas posturas musicales de la banda –que sí era verdad, pero obviamente no era el motivo principal-, ya que todos pensaron que era la mejor manera de terminar esto sin que hubieran muchos problemas. Sería reemplazado por un joven guitarrista de veinte años llamado Mick Taylor.

 

Muerte de Brian Jones y legado

“Me quise ir hace dos años, pero Mick me convenció de lo contrario. Hoy no hay vuelta atrás.”

–        Brian Jones acerca de su salida en su última entrevista.

Brian Jones fue encontrado muerto en lo profundo de la piscina de su hogar el tres de julio de 1969. De acuerdo a los testimonios de su novia de ese entonces, Anna Wohlin, él tenía pulso cuando lo sacó del agua, pero cuando llegó la ambulancia ya había fallecido. Como se puede imaginar, su consumo excesivo de alcohol y drogas jugaron un rol bastante significativo en su muerte, considerando que los análisis forenses determinaron que su hígado había colapsado.

Los Rolling Stones hicieron un concierto gratis en su honor el cinco de julio, además de que varias personalidades del mundo de la música, como Jimi Hendrix, Jim Morrisosn y Pete Townshend dedicaron canciones y poemas a la vida y obra de Jones, volviéndose una noticia bastante importante en la época y que realmente comenzó la tendencia de muchos músicos de Rock que morirían bastante jóvenes por esos años (los propios Hendrix y Morrison morirían en los próximos dos años, por ejemplo), demostrando el nivel de los excesos que se estaban viviendo.

Ha habido teorías de que Jones fue asesinado, siendo Frank Thorogood, un hombre que estaba haciendo un trabajo de construcción en su hogar, el principal candidato del homicidio, pero esto ha sido confirmado y negado de manera repetitiva, por lo que no hay una visión clara y confiable de que éstas alegaciones sean verdad.

Keith Richards y Mick Jagger no fueron al funeral de Jones debido a que tenían compromisos profesionales ya agendados, pero éste último ha sido muy claro de que ambas partes tuvieron responsabilidad en la manera en que terminó su asociación con los Stones.

Hoy en día, Brian Jones es una figura bastante importante en el panorama rockero y su época con los Stones es analizada constantemente, muchas veces representando una diferencia marcada de lo que fue el grupo con él y lo que se convertirían posteriormente, lo que es un factor muy interesante debido a que hay muchas diferencias claves entre ambas etapas.

Pero lo que queda, por encima de todo, es un cierto pesar por el hecho de que todo terminó de una manera muy abrupta y Brian Jones fue una víctima de sus propias acciones, cada día ahogándose en sus propias adicciones y melancolías, llegando al punto al que llegó. También representa algo muy de la época: un cierto idealismo al arte mancillado por los excesos más humanos y realistas, lo que ha sido un contraste que ha afectado a una gran variedad de artistas con el paso de los años.

Al final del día, Brian Jones es una figura muy importante para comprender la historia de los Rolling Stones y especialmente lo que fueron en su primera década de existencia. No se puede comprender a este grupo sin conocerlo a él.

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