Saltar al contenido

Joe Cocker un musico para recordar

Joe Cocker

En el mundo de la música, especialmente en el género del Rock, se suele ser un poco sectario al dividir a los músicos y grupos entre los que tuvieron un éxito comercial rotundo y que aquellos que no lo cosecharon, estableciéndose en el underground o simplemente retirándose de la música como tal. Pero hay un tercer grupo: los consistentes y moderadamente exitosos, como es el caso de Joe Cocker.

El músico inglés ha estado tocando desde principios de los 60s y se ha convertido en una figura importante en el Rock sin ser capaz de alcanzar el status de las grandes estrellas y leyendas del género. Conocido principalmente por su colaboración con los Beatles, Cocker ha estado en el negocio por más de cinco décadas y siempre ofreciendo su propio estilo, pero manteniendo un cierto grado de experimentación.

Analizar la trayectoria de un músico que ha estado tanto tiempo en el negocio puede ser una tarea complicada, pero aquí les presentamos lo que ha sido la carrera de Joe Cocker y la importancia de sus álbumes y de sus canciones en el gran esquema del mundo de la música.

 

Los comienzos de Joe Cocker

Joe cocker 1970

Joe Cocker nació como John Robert Cocker en la ciudad de Sheffield, Inglaterra, en 1944 y desde una temprana edad, específicamente a los doce años, muestra un interés en cantar, fuera a solas o en público, ya dando señales de lo que sería en un futuro.

Joe pasaría la década de los años 50s curtiéndose en diferentes estilos y viviendo la revolución del Rock ‘N’ Roll que se estaba fraguando por esos años. Una de las influencias definitivas en él y que marcaría gran parte de su forma de cantar sería Ray Charles, cuyos álbumes y cuyas canciones encaminaría a Joe a ser el músico que conocemos hoy en día.

Tocaría en un par de grupos locales junto a su hermano, Victor, y eso se traduciría en un par de actuaciones en sitios como centros juveniles de la zona de Sheffield.

No sería hasta 1961 que Joe tocaría en un grupo establecido y que le permitiría dar pasos más serios en el mundo de la música. No era muy extraño que los músicos de la época utilizaran apodos o nombres artísticos; en el caso de Joe, él iba con el nombre de Vance Arnold y su propio grupo, Vance Arnold and the Avengers, inspirado en un trabajo de Elvis Presley.

Si bien este grupo no llegó y su capacidad para componer no era muy preponderante –lo que más hacían era tocar covers de Ray Charles y Chuck Berry-, Vance Arnold and the Avengers son principalmente recordados por ser los teloneros de los Rolling Stones cuando tocaron en Sheffield en 1963, convirtiéndose en el primer gran hito en la trayectoria de Joe.

 

Pasos como solistas

La trayectoria de Vance Arnold and the Avengers no llegaría muy lejos, con el grupo separándose poco tiempo después de su actuación con los Stones en Sheffield. Para la fortuna de Joe, comenzaría a dar sus primeros pasos como solista y firmaría un contrato con Decca Records, la discográfica históricamente conocida como la que rechazó a los Beatles y que le dijo a su manager, Brian Epstein, que nunca lo lograrían en el mundo de la música.

Como dato curioso, la primera publicación de Joe Cocker como músico profesional solista –aunque aún bajo el nombre de Vance Arnold- sería un cover de los Beatles –un grupo esencial en su trayectoria-, I’ll Cry Instead, teniendo en la guitarra a un tal Jimmy Page.

A pesar del valor histórico de ese single, Joe no pudo lograr ningún éxito con Decca y la inversión en promoción no pudo ser reditable, por lo que a finales de 1964 terminó su lazo con Decca Records.

Por un tiempo formaría un grupo llamado Joe Cocker’s Blues Band, pero no durarían mucho y solo grabarían un EP de su actuación en la Universidad de Sheffield, titulado Rad Goes Mad at the Mojo.

Desilusionado por los pocos resultados que había cosechado en el mundo de la música, Joe dejaría de cantar durante todo el 1965 y se enfocaría en otros menesteres; no sería hasta 1966 que se volvería a escuchar su voz tan particular en los escenarios.

 

Chris Stainton, The Grease Band y el comienzo de Joe Cocker

Chris Stainton es una figura esencial en la extensa trayectoria de Joe Cocker porque sin su presencia es muy probable que tal vez nunca hubiéramos conocido al cantante de Sheffield como tal; fue un factor clave para que Joe recuperara su interés en la música y volviera al ruedo tras un año sabático.

Joe conocería a Chris y tras un par de conversaciones establecerían lo que tal vez fue el primer grupo que ganó envergadura en la trayectoria del de Sheffield, The Grease Band.

En los principios, The Grease Band no sería tan diferente a Vance Arnold and the Avengers, tocando mayoritariamente en los sitios locales de Sheffield y tocando covers –aunque ya Joe estaba componiendo más canciones que en su época con los Avengers-, llamando así la atención del productor de grupos como The Moody Blues, Denny Cordell.

Algo que definía a muchos grupos por esos años era la presencia de algún productor importante que mostrara un interés en su trabajo o en sus actuaciones en vivo, por lo que Denny Cordell fue esencial para que Joe pudiera trasladarse a Londres, en donde había una escena musical boyante y próspera por esos años, y grabar su primer single como solista, utilizando el nombre de Joe Cocker.

 

Estados Unidos y los Beatles

Joe cocker

El primer single de Joe Cocker fue una canción llamada Marjorine, cuyo mayor logro fue alcanzar al público de los Estados Unidos, poco a poco cimentando la imagen del de Sheffield como una figura musical importante; esto se debió en gran parte a la impronta de Cordell, quien supo llevar el talento y capacidad de Joe de una manera que otros no habían podido hasta ese punto.

Pero por encima de todas las cosas, uno de los mayores logros que se han podido cosechar en esta etapa de la carrera de Joe Cocker fue la grabación de un cover de los Beatles, With a Little Help from my Friends, convirtiéndose, para muchos, en el hit de mayor envergadura de la trayectoria del inglés y una de las canciones por la que sería más conocido, especialmente porque se volvería el tema de la famosa serie estadounidense The Wonder Years.

Como dato curioso, cuando Joe Cocker murió, Paul McCartney dijo que le gustó mucho su versión del tema de los Beatles y que se conocieron durante la grabación de la misma, resaltando lo buen muchacho que era Joe.

Joe formaría una nueva alineación de su Grease Band y comenzaría una gira por los Estados Unidos en 1969, tras una pequeña gira por el Reino Unido con The Who el año anterior. Esto desembocaría, como cualquier persona informada en la carrera de Joe Cocker, en tal vez el momento más esencial y definitivo de toda su trayectoria.

 

Woodstock

El festival de Woodstock de 1969 ha significado muchas cosas con el paso de los años, pero una de las más importantes es que significó el fin de una década esencial en la historia de la humanidad, que derivó en muchos movimientos sociales, artísticos e incluso deportivos que moldearon el mundo para ser lo que conocemos hoy.

Desde un punto de vista puramente musical, el festival de Woodstock representó la culminación de todo lo que se había fraguado en la década de los 60s llevado hasta su más que lógico paroxismo, con todos los excesos e idiosincrasias de la época.

Y en medio de todo eso encontramos a Joe Cocker.

Si debemos analizar toda la trayectoria de Joe y determinar un punto en su extensa carrera en la que se convirtió en la figura que es considerada en la actualidad, dicho punto definitivamente es este concierto y es aquí donde conocimos al cantante de Sheffield en todo su esplendor.

Uno de los aspectos que contribuyó a semejante repercusión en la carrera de Joe fue el hecho de que el concierto fue grabado como parte del festival, por lo que quedó para la posteridad esa imagen suya cantando With a Little Help from my Friends, con el cabello largo y la barba, como una de esas figuras que se volverían sinónimas a la década de los 60s.

Joe Cocker fue uno de esos músicos que realmente definieron todo lo bueno y todo lo malo de esos tiempos en el género del Rock: un cantante de voz grave que podía dejar su alma en el escenario, pero que también estaba sujeto a los mismos vicios que castigaron a tantos como las –drogas, alcohol, usted pare de contar-.

Si nos enfocamos en el aspecto comercial, Woodstock fue una de las mayores exposiciones que Joe pudo haber disfrutado en ese punto de su carrera y marcó un antes y un después en todo lo que fue como músico; ese festival fue un “who is who” de la música de los 60s y simbolizó esa aceleración hacia el estrellato que necesitaría para tener una carrera más estable.

 

Esos locos años 70s

La década de los 70s fue una progresión natural de lo que Joe Cocker había hecho hasta ese punto de su carrera, cosa que tradujo tanto en cosas buenas como en cosas malas.

En el aspecto positivo, la música de Joe, si bien cambiante debido a las siempre presentes alteraciones de músicos en sus alineaciones, mantuvo un cierto grado de calidad y de efectividad que lo sostuvo como un artista bastante capaz y reditable en la época, produciendo algunos hits con un éxito nada desdeñable.

Por otro lado, los excesos que ya he mencionado comenzaron a hacer estragos en la carrera de Joe y esto es algo que él lamentaría muchos años después, alegando que si hubiera tenido un poco más de fortaleza mental hubiera podido superar sus adicciones mucho tiempo antes, pero en los 70s estaba totalmente desatado y eso se mostró en múltiples trifulcas, fiestas excesivas y en su incapacidad en algunos casos de siquiera poder ir de gira.

Tanto así que estaría dos años –una eternidad para el ritmo vertiginoso de la escena musical por esa época- fuera del negocio de la música, envuelto en sus adicciones. No sería hasta el arribo de (una vez más) Chris Stainton, que Joe podría formar una banda otra vez, hacer música nueva e ir de gira una vez más.

El resto de la década se antojaría de una manera similar, entre arrestos en Australia junto a su banda por poseer marihuana y covers exitosos que mantendría viva la llama de su carrera, manteniendo a Joe Cocker como un auto con problemas de motor que a veces te llevaba a tu destino, pero que en otras te dejaba a medio camino.

Una década marcada por excesos y provocativos destellos de genio.

Desde Vinilo Musical  podrás comprar, discos y otros productos, a través de este enlace de afiliación.
Las ventas para Vinilo Musical supone poder continuar creando contenido de calidad y mantener este sitio Web. GRACIAS!

 

Los 80s y la actualidad

Hay músicos que desarrollan una rutina incluso dentro de lo impredecibles que pueden llegar a ser y eso es un factor que se puede aplicar con Joe Cocker: tras casi dos décadas de excesos y de dificultades, a partir de los 80s comenzaría a ganar un cierto grado de estabilidad y de rutina dentro de su carrera y también en su vida profesional, alcanzando ya en una edad avanzada la sobriedad.

Es aquí donde la carrera de Joe se vuelve mucho más participativa, involucrándose más en colaboraciones que en álbumes y estableciéndose como un músico un poco más sosegado, alejado un poco de la locura que lo caracterizó en sus primeras décadas en el negocio.

Uno de los puntos más interesantes de su trayectoria en este periodo vino en 1982, cuando hizo un dueto con Jennifer Warnes para el soundtrack de la película Oficial y caballero, en una canción titulada Up Where We Belong.

El single sería un hit internacional, cimentando el legado de ambos cantantes y logrando un éxito sin precedentes en la trayectoria de ambos. También ganaron un premio de la Academia por Mejor Canción Original y un Grammy por Mejor Canción Pop de Dúo.

Joe Cocker se convertiría por estos años en una estrella mundial y disfrutando de los 80s de su mayor éxito, con álbumes como Unchain My Heart y One Night of Sin siendo dos éxitos comerciales notables, aprovechando lo logrado con Up Where We Belong.

Y su carrera progresaría y seguiría basado en esto, con colaboraciones con músicos notorios como Bryan Adams, Queen y muchos otros, cada vez menos activo en el mundo de la música debido a su edad avanzada y el agotamiento causado por años de excesos.

 

El legado de Joe Cocker

Joe Cocker murió de cáncer de pulmón el 22 de diciembre de 2014, siendo gravemente afectado por su consumo excesivo de cigarrillos desde 1991 (un promedio de cuarenta al día).

Dimensionar el trabajo y la trayectoria de Joe es algo complicado porque demostró ser un músico camaleónico, abarcando un gran espectro musical y sorprendiendo a propios y extraños; uno no pensaría que el hombre que cantó en Woodstock ganaría un Grammy por una canción como Up Where We Belong, cimentando sus propios dotes creativos y flexibilidad musical.

Al mismo tiempo, es inevitable pensar en Joe Cocker como un músico sumido en las adicciones, desaprovechando el potencial del que disponía; es llamativo que hasta su muerte fue producto de uno de sus vicios (la adicción a fumar).

El mundo del Rock es sectario y se podría decir que Cocker es una figura que quedó un poco en tierra de nadie, pero siempre dejando buenas canciones y actuaciones para el recuerdo, siendo un estatuto ejemplar de todas las idiosincrasias positivas y negativas del Rock ‘N’ Roll.

Una trayectoria imposible de olvidar.

error: Contenido protegido !!