Biografía John Mayall

Biografía John Mayall

Biografía de John Mayall el padre blanco del blues

Biografía de John Mayall

El principio de la biografía de John Mayall comienza con su nacimiento el 29 de noviembre de 1933 en Macclesfield, un pequeño pueblo inglés de Manchester. John es el mayor de los tres hermanos de una familia de escasos recursos. Desde muy temprana edad creció escuchando la mastodóntica colección con la que contaba su padre, una colección en donde no faltaba el jazz. Hay que recalcar que el pequeño John estaba muy influenciado por músicos del calibre de Leadbelly, Albert Ammons, Eddie Land entre otros.

Su incesante anhelo por aprender a tocar los instrumentos que producían dichos espectaculares sonidos le incitó a usar pianos de vecinos, guitarras prestadas y otros instrumentos de segunda mano. Eso sí, siempre se ha considerado un autodidacta, pues dentro de su círculo más cercano nadie podía saciar su incesante sed artística.

Muchos desconocen este dato, y es que el primer contacto  de John Mayall con la fama no tuvo nada que ver con su música. ¿A quién se le ocurre, en pleno florecer de su adolescencia, irse a vivir en la caseta del jardín de su casa? Pues al gran John Mayall. Sus curiosos comportantes, sus sobresalientes cualidades artísticas y sus peculiares decisiones le permitieron gozar de cierta notoriedad en los diarios, y todo ello aún sin ser la leyenda que conocemos hoy en día.

Hablando de excentricidades, entre otros detalles, destaca el hecho de llevar a su primera esposa, Pamela, a vivir con él una temporada en Korea, ya que se enroló en la Armada Inglesa como diseñador gráfico.

En ese lapso de tiempo en el que dedicaba todo su tiempo a estudiar en un instituto de arte, a aportar su granito de arena a la Armada inglesa en Korea y a trabajar como diseñador gráfico; todo lo que no era lo antes mencionado tomaba poca relevancia (incluyendo su prodigioso talento musical). No fue hasta que cumplió los 30 años de edad, y con la vida casi resuelta, cuando se dio cuenta de lo significante que era la música  para él.

En un comienzo actuó liderando dos bandas musicales por puro ocio, primero The Powerhouse y, poco después, The Blues Syndicate; todo ello en una época que coincidió con el “boom del blues británico”. Una época en donde Alexis Korner alentó a John para mudarse a Londres, un acto que marcó el principio de la historia de John Mayall’s Bluesbreakers.

HIDEAWAY (1966) by John Mayall’s Bluesbreakers- featuring Eric Clapton

Primeros años

En un comienzo, allá por 1956, Mayall junto a su colega Peter Ward ya habían fundado Power Four, una especie de colectivo formado por músicos locales que tocaban en festivos y bailes locales.

Seis años después, y gracias a la creciente popularidad en torno a su imagen, Mayall ya se consideraba miembro del Blues Syndicate. Esta banda de jazz y blues incluía a John Rowlands como trompetista, Jack Massarick de saxofonista, Ray Cummings como guitarrista y Hughie Flint de batería. La razón de ser de dicha agrupación se forjó en base al éxito que estaba teniendo la banda de Alexis Korner.

En esta etapa tanto John como el resto del grupo eran muy famosos por los clubes de R&B de Manchester, sobre todo en la famosa bodega Twisted Wheel. La repercusión que estaba teniendo John Mayall era tan significativa hasta el punto de que el mismísimo Alexis Korner decidiera contactar a Mayall para convencerle de optar por una carrera musical a tiempo completo mudándose a Londres.

A finales de 1963, y gracias a los músicos que pudo conocer gracias a la iniciativa de Korner, ya se había formado la mítica banda que se coronará bajo el nombre de Bluesbreakers.              En un principio estaba formada por Mayall, John Mcvie como bajista, Bernie Watson como guitarrista y  Ward.

Mayall en Estados Unidos

Mayall motivado por el clima y la cultura de la Costa Oeste decidió, con total convencimiento, mudarse de Inglaterra a Laurel Canyon, Los Ángeles.

Su plan principal era el de crear vínculos con grandes músicos americanos con la idea de formar una agrupación legendaria y revolucionaria apoyándose en el bagaje que tenía y en el favorable ambiente musical que se respiraba en los Estados Unidos.

Durante los años 70, sus aportaciones en jazz, rock y blues eran notorias; algo que sería imposible sin la colaboración de músicos de la talla de Blue Mitchel, Larry Taylor, Red Holloway y Harvey Mandel; sin obviar a grandes del movimiento blues como John Lee-Hooker, Sonny Boy Williamson y T-Bone Walker.
Eso sí, su estadía en Estados Unidos no fue un camino de rosas, sino que había luces y sombras. En lo profesional tuvo que luchar con uñas y dientes para mantener su carrera discográfica a flote, pues el movimiento blues se veía amenazado por las nuevas tendencias musicales. En lo personal emprendió una relación de matrimonio con su actual esposa, Marggie Parker, una cantautora de Chicago que había sido contratada como ayudante de Mayall.

Eso sí, la parte más dramática  de la biografía de John Mayall corresponde al incendio que destruyó su mítico hogar de Laurel Canyon, un hogar que contenía másteres de grabaciones, recuerdos de su fallecido padre, una gran colección de libros y revistas, diseños gráficos de su anterior labor y otros proyectos que tornaron en cenizas.

El padre blanco del blues

La figura de John Mayall se vio ennoblecida por tres factores muy claros. Primero se debió a los increíbles artistas con quienes ha colaborado y que, más tarde, difundieron su nombre. Segundo, a la súbita avalancha de músicos que han sido influenciados por él y que alzaron el género blues a más no poder. Y, tercero, a la divulgación de sus innumerables proyectos y trabajos musicales.

Otro detalle que más repercutió en que, hoy en día, se le siga considerando como el padre blanco del blues es su preparación musical. John Mayall apostó por el blues en un tiempo en donde poco se hablaba de ello en Inglaterra, estudió el género y se convirtió en todo un experto en ello mucho antes del boom del blues británico. De allí que, en cuanto este sucedió, John se encontraba sentado en un trono y siendo un referente por antonomasia para los neófitos del blues. Eso sí, debido a su edad, era más conservador y con un estilo menos rockero que otras bandas como The Rolling Stones o The Yardbirds.

A pesar de ello, las agrupaciones de Mayall, The Bluesbreakers, si contenían talento joven. Un rasgo que nutría a su blues con la suficiente energía y carisma como para atraer al sector público joven, sobre todo a los amantes del rock. Con ello, Mayall, con maestría, pudo seguir la oleada y convertirse en el primer bluesman del rock.

Gracias a sus incontables hazañas pudo ganarse míticos apodos como: «el padre blanco del blues», «el padrino del blues británico» o «el padre fundador del blues británico».

John Mayall and The Bluesbreakers- Mists Of Time – Stories

Su legado.

Si hay que valorar el innegable peso musical de este increíble músico habrá que hacerlo desde dos puntos de vista dispares. Esto se debe a que siempre ha sido un referente tanto por su contribución personal como por su capacidad de detectar los talentos.

Durante su larga  trayectoria y discografía ha moldeado el blues con tanta maestría que hizo que dicho género sobreviviera a todos los obstáculos marcados por las nuevas tendencias y géneros musicales (También hay que decir que no ha sido el único). Eso sí, para ello tuvo que contar con la contribución de excelentes músicos que, más tarde, seguirán sus propias trayectorias.

En 1966 Jack Bruce y Eric Clapton se encontraban militando en la banda de Mayall y bajo su supervisión. Los mismos que, tras coincidirse y contar con la incorporación de Ginger Baker, formaron la famosa banda Cream. Unos momentos que han sido documentos por discos tales como Thru The Years y Primal Solos.

En 1967 Peter Green reemplazó a Eric Clapton tocando con Mayall hasta el agosto del 1967. Poco después, este abandonó el grupo junto con Mick Fleetwood para, con la ayuda del también bluesbreaker John McVie, montar la famosa banda musical Fleetwood Mac. Como testigo de este acto tenemos al disco Looking Back.

En 1968, y gracias de vuelta al padre Mayall, coinciden John Miseman y Dick Heckstall-Smithh, los mismos que fundarían Colosseum. Así lo documenta el disco Bare Wires.

Otros grandes artistas también pasaron por la cantera de Mayall, incluidos Andy Fraser que se unirá a Free; y luego, Mick Taylor, a los Rolling Stones.

Igualmente tenemos los casos de Harvey Mandel, Walter Trout y Larry Taylor, quienes serán la columna vertebral de Canned Heat.

Es cierto que hay muchos críticos que creen que su figura está sobrevalorada; sin embargo, el mero hecho de que bandas como Rush, con un estilo muy distante al blues, afirme que sus integrantes solían inspirarse, en sus inicios, en temas de los Bluesbreakers, demuestra el gran impacto y peso que tuvo en el ámbito musical a nivel global.

No obstante John Mayall no solo es conocido por ser una especie de árbol genealógico del rock; sino también por el mérito que tiene al expandir el blues más allá de sus anticuadas y rígidas comarcas. Por ello, y otros motivos, se le considera como una de las figuras blancas más importantes del blues moderno del siglo XX.